"Yo no hice nada, quiero hablar con mi mujer", suplicaba el hombre a la Policía mientras sostenía un cuchillo sobre su abdomen y amenazaba con quitarse la vida. Finalmente lograron reducirlo y lo detuvieron, acusado de haber abusado de la hija de su pareja.

El hecho ocurrió el jueves al mediodía en un barrio ubicado al suroeste de la ciudad. Una mujer de 36 años llegó junto a su hija de 14 a la seccional 8ª y les pidió a los policías que vayan urgentemente a su casa, porque su concubino la había amenazado de muerte y estaba como enloquecido con un cuchillo.

El hombre, de 38 años, reaccionó así cuando su pareja le recriminó que había violado a la adolescente la noche anterior, según la denuncia que radicó la mujer. La Fiscalía de Instrucción de la III° Nominación dispuso que sea aprehendido, y la Policía Científica recolectó pruebas en la casa.

Fuentes judiciales anticiparon que en el examen médico que se realizó a la adolescente pudo comprobarse que tenía rasgos en sus partes íntimas de haber sido abusada. Los peritos analizan la ropa de la menor, de su padrastro y las sábanas de la cama en la que se habría producido el abuso sexual.

Más difusión

El comisario Miguel Jiménez, jefe de la seccional 8ª, dijo que en las comisarías se observa un crecimiento de las denuncias de abuso sexual en el entorno familiar. "Tal vez por la difusión que tiene el tema, se ha generado más concientización y por eso se animan a denunciarlo", manifestó.

El jefe de la división Seguridad Personal, Víctor Barraza, coincidió con el aumento de las denuncias, aunque aclaró que son casos cuyo agresor se encuentra dentro del entorno de la víctima. "Va creciendo, la gente se va animando, quizás porque hay respuestas más rápidas de la Justicia y de la Policía", expresó Barraza. Una fuente de las fiscalías de Instrucción comentó que otra de las situaciones que cambió es que los denunciantes, a veces, son tíos o abuelos.

Por turno, una fiscalía recibe unas seis denuncias por abusos sexuales, aunque no todas incluyen acceso carnal. "De todas maneras se observa un movimiento distinto. Hace 15 días tuvimos el caso de unas maestras que observaron el cambio de ánimo de un alumna, llamaron a la Policía y se confirmó que esa niña era víctima de abuso", expresó la fuente consultada.